7.10.16

DELEGACIONES DEL DKP EN ALEMANIA ORIENTAL

POSEN: 

Fundada en 1908 como parte del DKP-FKP, desde 1910 DKP.

Presidentes: Ludwig von Staudy ( 1908-1909)
                   Sigismund von Dziembowski ( 1909-1912)
                   Von Klitzing ( desde 1912 )

Secretario del partido: Huver

Órganos de prensa afines:


Posener Tageblatt
Bromberger Tageblatt
Ostdeutsche Warte


PRUSIA OCCIDENTAL

Fundada en 1903 como DKP-FKP, desde 1911 DKP.

Presidentes: Conde Georg zu Dohna-Finckenstein ( 1903-1912 )
                   Conde von Keyserlingk-Neustadt ( desde 1912 )

Secretarios del partido: Sennecke (1909 )
                                    Brunzen ( desde 1910 )

Órganos de prensa afines: 

Danzinger Allgemeine Zeitung
Elbinger Zeitung
Thorner Presse

POMERANIA

Presidente: Eugen Heinrich von Brockhausen

Secretarios del partido: Willy Ohm
                                     Pfotenhauer (Stettin)
                                     Kuntzel
                                     Jordan
                                     Sachsse ( Stralsund)
                                     Kindervater (Greiswald)

Órganos de prensa afines:


Pommersche Reichpost
Pommersche Tagepost
Zeitung fur Hinterpommern
Nordeutsche Presse. Zeitung fur Pommern und Westpreussen
Furstenntumer Zeitung          


SILESIA

Fundada en  octubre de 1880

Presidentes: Baron Hans von Durant-Baranowitz ( desde 1880)
                   Conde Leopold von Harrach ( hacia 1893 )
                   Conde Ernst von Seidlitz-Sandreczki ( hacia 1915 )

Secretarios del partido: Nitschke
                                   Koop ( Liegnitz )
                                   Neumann (  Breslau )
                                   Strack

Órganos de prensa afines: 

Schlesisches Morgenblatt
Schlesische Morgenzeitung
Stadt und Landbote. Conservative Zeitung fur Niederschlesien
Schlesische Zeitung ( DKP-FKP )


PRUSIA ORIENTAL


Fundada en 1881

Presidentes: Auer 1881
                     Conde zu Dohna-Schlodien (1884)
                     Burgrave y Conde Friederich zu Dohna-Lauck ( hacia 1890)
                     Max von Batocki-Bledau ( presidente de honor )
                     Adolf Siebert (tesorero)
                     Príncipe Richard zu Dohna-Schlobitten ( hacia 1909)

Secretarios del partido: Schultze (1883)
                                       Capitán Reissert (1908)
                                       Gottfried Bluhm (1909)
                                       P. Hildenhagen (1911)
                                       Fischer-Lyck ( Allenstein 1912)

Órganos de prensa afines:

Mittelilungen des Ostpreussischen Konservative Vereins an seine Vertrauensmanner
Ostpreussische Zeitung
Preussischer Volksfreund
Preussisch-Littauische Zeitung




2.10.16

EL DKP ( DEUTSCHE KONSERVATIVE PARTEI ) ANTES DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL



No se había celebrado un congreso del Partido Conservador Alemán ( DKP ) desde 1898, lo que había perjudicado sus oportunidades de adaptación ante el creciente proceso industrializador del país. Aparecieron propuestas parciales para atraer votantes “Mittelstand” (clase media). Un acercamiento a la Liga Pangermana ayudaría a ganarlos.
El Congreso de delegados de 1906  estableció una serie de conclusiones:
-          Introducir no aristócratas (propuesta de Edwin Meyer-Tilsit)
-          Necesidad de revisar el llamado programa de Tivoli
-          Convencer al comité de los cinco, aceptando nuevos miembros y preparando un nuevo congreso del partido.
En marzo de 1907 fue establecido el Comité de los 50. Al mes siguiente Otto Beutler, alcalde de Dresden, y el comité de los 12 rechazaron el anti industrialismo, que parecía limitar la popularidad de la formación. La crisis del debate de la reforma financiera con los liberales en otoño de 1909 levantó quejas contra el liderazgo del DKP. La mayoría de los críticos eran pastores evangélicos, oficiales, clase media, militares jubilados y conservadores urbanos.

Una de las cuestiones centrales en las que se vio envuelto el DKP fue oposición a la reforma fiscal lanzada en otoño de 1908  por el canciller Von Bulow para financiar la construcción de la flota. Preveía recaudar 500 millones de marcos adicionales en impuestos.  El 80% se recaudaría mediante impuestos indirectos, pero el 20 % restante saldría de un impuesto directo sobre las herencias territoriales que gravaría a hijos y esposas. El DKP y la Liga Agraria se opusieron inmediatamente. El líder del partido, Ernst von Heydebrand  und der Lasa encontró apoyo del Zentrum católico, que veía la posibilidad de perjudicar a Von Bulow y recuperar la influencia perdida desde 1907.
                                                EL JEFE DEL DKP, ERNST VON HEYDEBRAND
Apareció el liderazgo alternativo de Arthur von Loebell en la facción bautizada como “Pankowers”. Proponían la renovación del conservadurismo mediante la Unión Conservadora Libre bajo la dirección de H. Schmidt. En noviembre de 1909 Schmidt proponía más contacto con la gente, independencia respecto a la Liga de granjeros, igualdad entre ciudad y campo, alejarse del Zentrum, oponerse a la socialdemocracia formando un bloque. Todo ello permitiría llegar a ser un partido popular ( “Volkspartei” ). El 8 de diciembre de 1909 fue constituida formalmente la Unión dentro del DKP, formalizando un triunvirato de Brederek, Schmidt, Koch, que emprendieron una gira por los diferentes “vereine” ( delegaciones ) del país, aparte de participar en los debates del congreso del 11 de noviembre de 1909.
También hubo un esfuerzo de expansión por el oeste de Alemania. Enfrentarse a los liberales que les satirizaban como reaccionarios junkers del este del Elba.  El Partido Conservador era retratado como una  formación chovinista agraria, solo capaz de relacionarse con el Zentrum. Para ello era imprescindible incorporar candidatos de esa procedencia, aunque no se esperase mayoría en las elecciones. Por su creciente importancia demográfica, su mayoría protestante y su creciente insatisfacción con las fórmulas liberales podía proporcionar un filón al partido.
En un congreso en Hannover, Von  Heydebrand declaró que era imprescindible acercarse a las ciudades y que “un partido conservador que no lo comprendiera no tenía derecho a interpretar un papel de liderazgo en nuestra nación”.
Junto con la reafirmación de la operación “cruce del Elba” otros aspectos subrayados fueron:
-          Papel del conservadurismo en una sociedad urbana
-          DKP como partido de todos los intereses y clases
-          Debates intelectuales desde 1911 con el título de “conservadurismo cultural”, debate trasladado a la prensa en 1912.

 Las publicaciones “Reichsbote” y “Konservative Monatsschrift” apoyaron el vuelco hacia el interés urbano. En cambio “Kreuzzeitung” estaba en desacuerdo con la nueva orientación.
A pesar de estos puntos, en 1912 en las votaciones de más de 10.000 habitantes solo alcanzaba un porcentaje de 3% electoral. Varios diputados influyentes perdieron sus escaños en estos comicios, como Dietrich Hahn, y sobre todo Gustav Roesicke, jefe de la Liga Agraria. Este revés aumentó su desconfianza respecto a la democratización de masas, en un momento en que otras alas del partido predicaban justo una postura favorable a la misma.  En aquellas fechas el “comité de los 5”, dirección colegiada del partido, estaba compuesto por Heydebrand como presidente (cargo que retendría hasta 1918 ), Normann, Stackmann, Wedel y Klassing.
Una polémica interesante sobre el devenir de los principios del DKP fue la suscitada por  varios artículos en “Der Tag” de 1911 de A. Grabowsky, que comparaba el refinamiento terminológico de los conservadores británicos con la actitud antiliteraria de su partido, lo cual  habría separado al DKP de los ambientes formados de la sociedad. También creía en la necesidad de reponer las credenciales nacionalistas. Finalmente proponía una nueva alianza parlamentaria de fuerzas de derecha cuyo común denominador era el elitismo, la desconfianza en la masa pero basándose en un conservadurismo de amplios alcances. También rechazaba aceptar una identificación con una clase social, precisamente al contrario del supuesto utilizado por los socialdemócratas del SPD.
Grabowsky recibió descalificaciones atacando su fe en la cultura superficial (críticas en el “Kreuzzeitung”) pero asimismo simpatías suficientes como para ser nombrado director del “Das neue Deutschland”.
Desde 1912 el DKP estrechó relaciones con grupos antigubernamentales conocidos como la “oposición nacionalista”. Era una respuesta ante el estancamiento político: orientación hacia el ambiente volkisch ( nacionalismo popular ), que fue ganando puntos lentamente. Una "Asociación Imperial de Jóvenes Conservadores" fue proclamada en julio de 1914 en Bonn, basada en el antisemitismo, el volkisch y el populismo. Reunía sobre todo a estudiantes, tenderos y artistas.
En 1909 había surgido una organización femenina, ante la necesidad de hacer más activas a las militantes. El tema de la necesidad de encuadrar apropiadamente a las mujeres fue planteado en varios artículos del “Kreuzzeitung” a lo largo de 1912. La cuestión fue elevada oficialmente ante el comité de los 50 por Werner el 17 de noviembre de ese año. Se reivindicó más oportunidades educativas “dentro de sus límites naturales”. Pero las demandas políticas fueron rechazadas. El 9 de abril de 1913 fue inaugurada una Unión de Mujeres Conservadoras presidida por Bertha von Kröcher, y con Elizabeth Stackmann como secretaria. ¿ Era fiable la Unión como bastión frente a las sufragistas? Las dudas se centraban en la actitud de Paula Muller, cercana a las anteriores. Todo el asunto parecía a muchos conservadores una "caja de los truenos o de Pandora".
El sacerdote protestante Julius Werner presentó un plan municipal en marzo de 1914 ante el comité de los 50 donde sostenía que: “la posibilidad y necesidad del conservadurismo en las grandes ciudades”. Repitió la petición ante el comité de los 12(*) en junio de 1914. Consiguió aceptación suficiente para establecer un equipo para estudiar la cuestión ampliamente. Un informe de Schiele, uno de los asociados de Kapp y publicista en Naumburg, señalaba la necesidad de reunir apoyo entre las clases medias urbanas para sobrevivir. Aunque no llegó a materializarse electoralmente, estas conclusiones dan fe de que el DKP estaban cambiando seriamente sus planteamientos anteriores a 1909.

En política internacional, Von Heydebrand criticó en el Reichstag en noviembre de 1911 los términos del acuerdo que puso fin a la crisis de Agadir, tildando las compensaciones en Camerún de casi despreciables. En aquellas sesiones, refiriéndose a la posición internacional de Alemania, declaró: "lo que salvaguarda nuestra paz no es la flexibilidad o los acuerdos negociados, sino únicamente  nuestra buena espada alemana y la convicción de que esperamos levantar la mirada encontrando un gobierno que no consentirá que la espada se oxide cuando llegue el momento apropiado". Los dirigentes del DKP entendían que la "espada " era el Ejército, que debía ser prior¡zado frente a las elevadas inversiones en la  Marina de Tirpitz. En su opinión  era preciso concentrarse en objetivos europeos, en vez de perseguir una panacea de expansión colonial.

NOTAS


(* )Compuesto desde 1912 por Wedel, Heydebrand, Beutler, Buch, Erffa ( fallecido ese mismo año), Klasing, Krocher, Limburg, Mehnert, Mirbach, Normann,, Pappenheim y Westarp.

9.8.16

LA MISIÓN HALDANE 1912


La gestión de la crisis de Agadir en 1911 había agudizado seriamente las diferencias entre los liberales radicales y los liberales imperialistas en el gabinete Asquith. Estos críticos subrayaron por ejemplo, que la Entente no podía ser manejada como si fuera una alianza formal. El fondo y la forma de la política del ministro Grey estaba profundamente cuestionada a principios de 1912.

Este “Nuevo radicalismo” tenía como portavoces parlamentarios a E. D. Morel y Arthur Ponsoby,  que denunciaban como la diplomacia del país había actuado deliberadamente para ahondar las diferencias francoalemanas sobre Marruecos. También subrayaban la falta de explicaciones públicas del ministerio de exteriores y pidieron la creación de una comisión parlamentaria sobre asuntos extranjeros. Algunos conservadores, preocupados por infracciones del acuerdo sobre Persia por parte de los rusos, alimentaron esta postura. Pedían un esfuerzo de distensión con Alemania. En particular, negociar lo relacionado con la carrera naval, y el cese de las conversaciones sobre despliegue de tropas inglesas en Francia. En definitiva, renunciar a la Entente o al  menos limitar su relevancia.

Es curioso que Grey contara con apoyos muy sólidos también en la oposición conservadora, que consideraba la Entente como una garantía de paz. El ministro recurrió a una de sus tácticas favoritas, amagar con dimitir y poner así en cuestión la continuidad del gobierno liberal en pleno.


Para desbloquear el panorama Grey asumió la reanudación de las conversaciones sobre intercambio de información naval y asuntos coloniales con los alemanes, suspendidas desde hacía largo tiempo. Esta nueva postura no fue bien vista por los asesores más destacados del ministro, Arthur Nicolson y Eyre Crowe.

Los preámbulos para la reanudación de esos contactos navales empezaron en enero de 1912. Albert Ballin, director de negocios de la compañía Hamburgo-América entró en conversaciones con  Sir Ernest Cassel, un banquero internacional nacido en  Alemania y nacionalidad británica, con acceso a diversos círculos de ambos países y amigo de Churchill.
FOTO.  ERNEST CASSEL, MEDIADOR DE LA MISIÓN HALDANE.

Pronto quedó patente el interés del canciller Bethmann, preocupado por los costos crecientes de la carrera de armamentos navales. Desde el principio los liberales imperialistas ( Churchill, Grey, Lloyd George ) demandaron que los alemanes aceptaran un memorándum  reconociendo la supremacía naval británica y el cese del aumento del contingente naval germano.
CARICATURA DE LA REVISTA PUNCH REPRESENTANDO A HALDANE, GREY Y LLOYD GEORGE.

 A cambio, Londres estudiaría las demandas coloniales que se le presentasen y el posible establecimiento de “garantías específicas”. El Káiser Guillermo II y Bethmann, a su vez, lo condicionaron a la aplicación de la “Novelle” ( el programa de leyes navales alemanas).

Cassel llevó este mensaje el 30 de enero de 1912. En Gran Bretaña temían precisamente que la puesta en marcha de la nueva “Novelle” ( que incluía 3-2-3-2-3-2 dreadnoughts por año en el siguiente sexenio, en total 15 acorazados nuevos, e incrementos de personal) desencadenaría  una nueva espiral de armamentos. El memorándum que Cassel entregó a Bethmann fue así resumido por este último:
" Aceptación de la superioridad de Inglaterra en el mar, no aumentar el programa naval alemán, una reducción, la mayor posible, de este programa; y por parte de Inglaterra no poner impedimentos a nuestra expansión colonial, discusión y ayuda a nuestros propósitos coloniales , proposiciones por declaraciones mutuas de que las dos potencias no tomarían  parte en planes agresivos o convenios  que pusieran a una frente a otra." También trajo el mediador una nota cordial del Káiser y una explicación de la Novelle
FOTO. LLOYD GEORGE Y CHURCHILL



El viernes 2 de febrero todo el gabinete británico fue informado de la nota de Berlín. Lord Haldane, ministro de la Guerra, fue el escogido para visitar la capital alemana y explorar las posibilidades de un acuerdo ya de un modo oficial.


La aprobación fue otorgada el 6 de febrero después de que Bethmann reiterara su interés. Aunque al día siguiente Haldane partió discretamente acompañado por Cassel, fue reconocido por un periodista durante el viaje y se dispararon los rumores.
FOTO. EL ALMIRANTE VON TIRPTIZ, IMPULSOR DE LA HOCHSEE FLOTTE Y DE LA RIVALIDAD MARÍTIMA CON INGLATERRA. Nada más llegar a destino, Haldane se entrevistó con Guillermo II, Bethmann y el almirante Von Tirpitz. Pero mientras, el día 9 Churchill proclamaba en un acto público en Glasgow que Gran Bretaña estaba determinada a mantener su ventaja naval y que la flota alemana era un “capricho”. Fue un gesto deliberado.
 EL DISCURSO DE CHURCHILL EN GLASGOW


El canciller rehusó rebajar la “Novelle”, y solo ofrecía ralentizar su ritmo de construcción, y a condición de que Inglaterra se comprometiese a la neutralidad en caso de conflicto continental. Haldalne pudo observar el desorden y las divergencias dentro del propio gobierno alemán, y solo aceptaba el principio de no unirse a una agresión sin provocación contra Alemania. Bethmann  solo pudo limitarse a mostrar su deseo de prolongar las conversaciones y Guillermo II le entregó a su invitado una copia pormenorizada de la ley naval con detalles técnicos. El 11 de febrero Haldane retornó a Londres.
LA VISIÓN DEL CANCILLER BETHMANN SOBRE LA MISIÓN HALDANE

Después de que el equipo del Almirantazgo examinara minuciosamente el ejemplar de la “Novelle” traído por Haldane, Churchill informó al gobierno el 14 de febrero que la principal amenaza era el paso que darían los alemanes de 18 acorazados a 25 en activo (sumando las construcciones anteriores a 1912). Ante ello, obligatóriamente debería disponer de 22 acorazados activos en aguas propias y Gibraltar, y los 6 buques en el Mediterráneo deberían ser retirados. Los ingleses tendrían que gastar 14 millones de libras más.  Sería preciso responder con un programa de 5-4-5-4-5-4 ( 27 nuevos acorazados en total) para el siguiente sexenio. Sería necesario aumentar en 4.000 hombres el personal solo en 1912, y más en los siguientes. En esas condiciones era inviable un acuerdo político con el II Reich. Es verdad que la mayoría del gobierno de Londres conservaba alguna esperanza de conseguir modificaciones en la “Novelle”  y ordenó a Grey y Haldane mantener un hilo abierto con el embajador Metternich, pero los contactos languidecieron a final del mes.

Otra consecuencia diferente de la misión Haldane fue suscitar los celos de Francia. Nicolson se apresuró a garantizar al embajador Cambon que no había oportunidad para un trato angloalemán. Gabriel Hanotaux, exprimer ministro francés, y algunos redactores conservadores impulsaron una campaña interpretando la misión Haldane como otra jugarreta de la “pérfida Albión”. El presidente Poincare tuvo que hacer una vigorosa intervención para poner en valor la Entente con Gran Bretaña.


En las semanas siguientes no hubo más progresos en las relaciones angloalemanas. Berlín rehusaba alterar las leyes navales sin un pliego de neutralidad británico. Haldane pensaba que Tirpitz y sus almirantes habían evaporado la iniciativa de Bethmann. 

El primeros de marzo Churchill presentó informe de sus previsiones al parlamento británico. Con todo, el 12 de marzo Metternich resucitó las esperanzas al sugerir que las leyes navales podrían ser  enmendadas considerablemente siempre que pudiera proporcionarse una fórmula política satisfactoria. El día 13 Grey hizo una propuesta poco sustanciada: “Inglaterra no lanzará un ataque sin provocación sobre Alemania y prometerá no emprender ninguna política agresiva contra ella. La agresión sobre Alemania no es el objetivo y no forma parte de ningún tratado en vigor o combinación  de la que Inglaterra es parte ahora, ni se convertirá en parte en alguno que tenga semejante propósito” Los alemanes replicaron por boca de Metternich que necesitaban una clausula adicional: " Por consiguiente, Inglaterra observará como mínimo, una actitud de neutralidad benévola, en caso de serle impuesta una guerra a Alemania ". Incluso así, la nueva ley naval no iba a ser retirada, como mucho modificada. 

Al cabo, la única concesión alemana fue la renuncia a uno de sus dreadnoughts, con lo cual los ingleses disminuyeron en dos unidades su programa a una secuencia de 4-5-4-4-4-4 ( total de 25), aunque en realidad dispondrían de uno más, el "Malaya", costeado por esa colonia británica.

Entre determinados miembros de la diplomacia y la administración hubo alivio porque la misión Haldane concluyese en un mero ejercicio de cortesía, sin acuerdos plenos. El embajador británico en París, Bertie, avisó a Poincare y a sus colegas franceses de exteriores para que elevaran la voz y dificultasen la misión Haldane. El subsecretario del Foreign Office Arthur Nicolson, precisamente encargado de entregar los informes e instrucciones para las reuniones de Haldane en su viaje, no deseaba bajo ningún concepto que el impulso a las relaciones con Berlín estropeara lo que él consideraba la obra maestra de su carrera, la amistad con Rusia afanósamente negociada por Nicolson en 1907. En una carta escribió : “Personalmente, no veo motivo de que tengamos que abandonar la excelente posición en la que nos encontramos y renunciar a ella para enredarnos en unos denominados “acuerdos”, que muy probablemente, cuando no con toda seguridad, pondrían en peligro nuestras relaciones con Francia y Rusia”. Casi tan significativo como las propias palabras era el interlocutor al que iban dirigidas, el embajador Bertie.

Aunque se había llegado a un callejón sin salida, las conversaciones sobre asuntos coloniales se mantendrían hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial.

12.9.15

LA FLOTA TURCA ANTES DE 1914 ( II PARTE )

La primera misión naval británica ante la Sublime Puerta fue dirigida por el vicealmirante Gamble, que puso el acento en los programas de personal y entrenamientos más que en ampliar la flota.

En el otoño de 1909 las pretensiones griegas de hacerse con un crucero acorazado con piezas de 234 mm de diseño italiano ( el futuro “Georgios Averof” ) hicieron encenderse las alarmas entre los expertos navales y políticos turcos. Estos acudieron al vicealmirante Williams, que había relevado a Gamble en abril de 1910, en demanda de un pre-dreadnought o un crucero acorazado recientes o en construcción.

Williams transmitió la petición de 2 acorazados de la clase “Swiftsure”, pero esta fue denegada porque Gran Bretaña no deseaba desprenderse de ninguna unidad potente y solo ofreció envejecidos acorazados de la cosecha de 1891.

Ante esta negativa, el requerimiento se volvió hacia Alemania, a la que ya había sondeado el gran visir Hilmi Pasha a finales de 1909. La Kaiserliche Marine ofertó un crucero acorazado recién entregado, el “Blücher”, pero la discrepancia apareció en el precio, ya que se homologó al coste de un crucero de batalla.

De hecho los turcos pretendieron entonces adquirir los cruceros de batalla “Moltke” o el “Goeben”, en ambos casos infructuosamente. El 15 de julio de 1910 la oficina naval alemana lanzó una contrapropuesta, ofertando 4 pre-dreadnoughts del tipo “Brandenburg” por el total del precio acordado. A pesar de su edad ( 2 décadas ), su potente artillería ( 6 cañones de 280 mm ) y su correcto mantenimiento los hacía suficientemente atractivos. Finalmente el 5 de agosto el gobierno otomano aprobó una compra reducida a acorazados, el “Kurfurst Friederich Wilhelm” y el “Weissemburg”, rebautizados como “Barbarroja Hayreddin” y “Torgut Reis” respectivamente. Asimismo se incluyeron en el trato 4 destructores modernos construidos en Elbing, que se incorporarían como la clase “Muavent-i Milliye”.


El paso siguiente en el verano de 1911 fue la búsqueda de dreadnoughts.

1.9.15

LA FLOTA TURCA EN 1914 ( I PARTE )

El gobierno del sultán  Abdulhamed II  (  reinó entre 1876-1909  ) adoptó una estrategia de construcciones  navales encargadas al extranjero, en parte por las limitaciones tecnológicas propias y en parte como distribución eminentemente diplomática para facilitar las relaciones internacionales.

Aparte de modernizaciones de venerables acorazados "ironclad" como el “Mesudiye” ( construido en Gran Bretaña en 1875 y modernizado en Génova entre 1899-1903 ) o el “Ase Tevfik” ( construido en 1868 en Francia ) se encargaron dos cruceros torpederos, el “Berk-i Satvet” y el “Peyk-i Sevket”  . Correspondían a  un tipo de navío de guerra superado a principios del siglo XX, debido al aumento de velocidad de los destructores,  y por si fuera poco en 1914 solo podían dar una velocidad de 18 nudos.

Más interesantes fueron los cruceros protegidos ( ligeros ) “Mecidiye” y “Hamidiye”. El primero fue encargado a un astillero de Filadelfia en 1900, dentro de un programa de compensación diplomática por los daños a propiedades norteamericanas en los motines de 1898. Botado en 1903 llegó a Estambul en diciembre del mismo año. Un fallo de diseño, al colocar las calderas demasiado cerca de la línea central del barco produjo falta de estabilidad en la navegación, problema que no pudo ser corregido totalmente.


Desplazaba 3.300 toneladas, con 350 tripulantes y estaba armado con dos cañones de 150 mm y 8 de 120 mm, con dos tubos lanzatorpedos. Su velocidad máxima era de 22 nudos, reducidos a 18 nudos en 1914.





El “Hamidiye” fue contratado al astillero Armstrong en Newcastle en 1900, botado en septiembre de 1903 y entregado en abril de 1904. Era algo más grande, de 3.830 toneladas, y más estable que su compañero. El resto de características eran parecidas, aunque su velocidad máxima en 1914 era de solo 16 nudos debido al desgaste, puesto que tuvo una actuación muy destacada durante la primera guerra balcánica de 1912-13, cuando operó en el Adriático, el Mediterráneo y el mar Rojo, hundiendo 7 cargueros griegos y bombardeando instalaciones serbias y helenas.

En 1906 Francia le ofreció a la escuadra turca destructores de la clase "Durandal" actualizados. En 1906 el gobierno otomano  aceptó y solicitó 4 unidades, que pasarían a ser la clase "Samsun". El "Basora", el "Yavishar" y el propio "Samsun" fueron fabricados en Burdeos y el "Tasoz" en Nantes.

30.4.15

LA GUERRA ITALO-TURCA septiembre 1911- octubre 1912

El recuerdo del África romana y la fiebre del colonialismo alimentaron el interés italiano por adquirir territorios en el Mediterráneo. En 1908 la Ufficio Coloniale fue ampliada para constituir la Direzione Centrale  degli Affaire Coloniale. Desde 1909 el líder nacionalista Enrico Corradini abogó por la expansión sobre Libia desde las páginas de la publicación " L' Idea Nazionale". La intervención francesa que dio lugar a la segunda crisis marroquí en 1911 ofrecía una oportunidad para alterar en favor de los intereses de Roma el equilibrio en el norte de África. Los países de la Entente respondieron favorablemente a las insinuaciones de la administración italiana, tal vez con la esperanza de debilitar los lazos del país transalpino con sus socios oficiales de la Triple Alianza, mucho menos favorables a desestabilizar el Imperio Turco por temor a las consecuencias de rebote en los Balcanes. El embajador en Londres, Guiglielmo Imperiali ( un nombre profético ) obtuvo  respuestas comprensivas  del habitualmente ambiguo Grey, ministro de exteriores de Gran Bretaña; el 9 de septiembre este confiaba a uno de sus compañeros de ministerio, que era de "la mayor importancia" que ni Francia ni Gran Bretaña obstaculizaran los planes italianos.

El 14 de septiembre el primer ministro Giolitti y el ministro de exteriores,  el marqués de San Giuliano acordaron emprender la intervención armada en la zona. Alegando el socorrido pretexto de proteger  las vidas y los bienes de los ciudadanos italianos residentes en Trípoli y Derna, supuestamente amenazados por la inminente llegada de municiones y armamento para las guarniciones turcas  en Libia,  el 29 de septiembre de 1911 el gobierno de Roma declaró la guerra al Imperio Otomano.

En la alejada provincia líbica la guarnición turca ascendía a solo 4.200 hombres, carentes de material pesado y sin respaldo naval.  La fuerza expedicionaria italiana consistía en 34.000 soldados bien apoyados desde el mar por numerosos buques de guerra. En pocas semanas se apoderaron de los principales puertos del territorio, Trípoli, Bengasi, Derna, Homs y Tobruk.

En Estambul, aunque existía unánime repudio a la agresión italiana, existían dos corrientes de opinión. El gran Visir saliente Ibrahim Hakki Pasha,  y el entrante desde el 30 de septiembre, Mehmed Said Pasha  así como el gobierno pensaban que la defensa era impracticable y convenía resignarse ante lo inevitable.  ´Jóvenes Turcos`,  la organización política hegemónica desde la revolución de 1908, prefería ofrecer resistencia como una cuestión de principio moral.


MAPA. OPERACIONES ITALIANAS DURANTE EL CONFLICTO


Varios oficiales turcos, entre ellos Ismail Enver, cruzaron la frontera  infiltrándose desde Egipto y Tunez alentaron la formación de guerrillas entre los libios árabes, encontrando  especial eco en la hermandad sufi de los Sanusi en la región oriental de Cirenaica. Las tácticas de hostigamiento funcionaron adecuadamente, confinando a los italianos a la inmediación de los puertos que habían tomado, impidiéndoles avanzar hacia el interior  e infligiéndoles importantes bajas ( 3.400 muertos y 4.000 heridos ). Y eso a pesar de que los efectivos desplegados por los italianos alcanzaron la considerable cifra de 100.000 hombres, y se recurrió a tácticas represivas contra los civiles libios. Ante el estancamiento de las operaciones en tierra los líderes militares apelaron  a la superioridad naval extendiendo su zona de acción, destruyendo el poder naval turco en el área de la costa sirio-libanesa entre enero y febrero de 1912, bombardeando Beirut en marzo y multiplicando sus incursiones en el mar Egeo. Ejecutaron  un cañoneo ( más bien demostrativo ) sobre la entrada al estrecho de los Dardanelos el 18 de abril. Culminando este esfuerzo en el Mediterraneo oriental desembarcaron el 28 de mayo en el Dodecaneso, el archipiélago en torno a la isla de Rodas, con el beneplácito de la población nativa griega . En octubre de 1912 las autoridades italianas amagaron con una campaña naval todavía mas intensa en el Egeo, de tal modo que Rusia y Austria-Hungría, alarmadas por la interrupción del tránsito comercial marítimo y  las posibles repercusiones en los Balcanes, respectivamente, intercedieron ante la Sublime Puerta para que accediera a una paz con cesiones. El 15 de octubre se acordó un primer borrador reservado aceptando la pérdida de las regiones ocupadas por Italia. El acuerdo definitivo se firmó el 18 de octubre de 1912 en el llamado tratado de Lausana.

La trascendencia del conflicto es mayor de lo que se suele suponer, porque trastocó los sistemas internacionales de manera significativa, al mejorar las relaciones de Italia con la Entente y enfriar aún más las que sostenía con sus socios oficiales en la Triple Alianza, Alemania y Austria-Hungria. Despertó uno de los primeros movimientos nacionalistas árabes del siglo XX, el de los resistentes libios; y  además  al perturbar la estabilidad del Imperio Turco, dio alas a la alianza de Serbia, Grecia, Bulgaria y Montenegro que venía labrándose desde el mismo comienzo de las hostilidades en 1911 y que desencadenaría la Primera Guerra Balcánica el mismo octubre de 1912

26.12.14

LA CONSTRUCCIÓN DE LOS ACORAZADOS NORTEAMERICANOS ANTES DE 1917. CLASE "NEW YORK"



El 24 de junio de 1910 el Congreso de Estados Unidos autorizó la construcción de la serie de acorazados  dreadnought  “New York”. 


Se decidió instalar en ella el nuevo calibre de 356 mm,  montado en 10 piezas. Su diseño era parecido al de la precedente clase Wyoming,  con la salvedad de que las dobles  torres estaban dispuestos con dos a proa y tres a popa. La rapidez en la construcción fue fomentada como respuesta al crecimiento de la flota alemana, que ese mismo año había superado a la norteamericana como segunda escuadra  del mundo. Otra peculiaridad  fue el retorno a la instalación de motores  de triple expansión vertical, debido a los problemas que habían dado las turbinas del acorazado  “North Dakota”. De este modo se podía conservar una característica considerada capital por los planificadores norteamericanos : el largo radio de alcance indispensable para operar en el Pacífico. 

El “New York” fue puesto en gradas en el Nuevo Astillero Naval de Nueva York el 11 de septiembre de 1911, botado el 30 de octubre de 1912 y entregado a la marina el 14 de abril de 1914. Su gemelo, el “Texas” fue puesto en gradas en los astilleros de la compañía Nuevas Construcciones Navales de Newport el 17 de abril de 1911, botado el 18 de mayo de 1912 y entregado el 12 de marzo de 1914.

ESPECIFICACIONES

DESPLAZAMIENTO
28.367 toneladas

TRIPULACIÓN
1.042 hombres

ARMAMENTO
10 piezas de 356 mm, con 100 proyectiles por pieza y 21 piezas de 127mm

RADIO MÁXIMO
 7.060 millas a 10 nudos

VELOCIDAD MÁXIMA
21 nudos
FOTO. EL ACORAZADO "TEXAS" CONSERVADO  ACTUALMENTE COMO MUSEO FLOTANTE EN UN FONDEADERO DE HOUSTON.